Según el diccionario de Cambridge, Grok significa “comprender”.
La inteligencia artificial (IA) se ha consolidado como una herramienta clave en la configuración de la agenda mediática en plataformas como X, anteriormente conocida como Twitter. Hasta ahora, los sistemas de recomendación han sido los encargados de identificar el “contenido de valor” en función del número de interacciones. Sin embargo, existe un debate sobre las verdaderas intenciones detrás de estas decisiones “algorítmicas”: ¿dinero, poder, control de masas?
Si un mensaje acumula un gran número de comentarios, retuits o “me gusta”, podría significar que es MUY interesante, pero también que está altamente polarizado. En un ecosistema mediático donde los llamados por el filósofo Byung Chul-Han “torrentes de hiperinformación e hipercomunicación” amenazan con producirnos una sobrecarga cognitiva, nos solemos quedar en el titular ¿Cómo podemos entonces determinar con precisión el grado de interés de un contenido? En realidad, lo más probable es que dicho contenido haya resonado con nuestras creencias previas, alineándose con nuestra identidad de endogrupo que, además, enfrenta a un exogrupo homogéneo y estereotipado, según la teoría de Tajfel y Turner (1979).
¿En serio con este panorama pretendemos comprender, contrastar, dialogar?
Eso, aquellos que crearon la estructura de decisión de los sistemas de recomendación, lo sabían. Y así, progresivamente, iríamos dejando de lado el uso de nuestra razón para dar paso a algo mucho más primitivo, inherente al hombre: la emoción por supervivencia.
Si vemos al otro como enemigo, la única salida es temerle y huir o enfrentarnos y matar (no literalmente claro).
Un dato curioso es que antes en el mensaje de los tweets, ese que viene predeterminado se podía leer: ¿Qué está pasando? En su lugar, hoy observamos un exaltado: ¡¿Qué está pasando?!
¿Casualidad?
-¡Conspiranoica!
¿Te das cuenta?
Parece que buscan una involución a los estados más primitivos del hombre. Porque si somos fáciles de provocar con estímulos que promueven procesos de “acción-reacción” somos más manipulables. Y la habituación al tipo de “conversaciones” que se observan a diario en X es la normalización de la intensidad emocional, del insulto, de la descalificación irracional, del uso de falacias, sesgos y odio.
Cómo ves, ejercen un control invisible.
Y en este contexto te pregunto, ¿Cómo podríamos desarmar todo esto?
¿Quizás a través de una herramienta tan automática como las que ellos usan para manipularnos? Con otro algoritmo, quizás con 5.
Pero necesitamos tu ayuda para desmantelar todo esto.
De ahí el eslogan: LaRevoluciónInvisible
¿No es esto mucho más satisfactorio que unos cuantos millones de euros?
Y entonces llegó X —bueno, hace ya algunos meses— y nos presentó Grok, su IA. Un sistema que no solo genera imágenes, en ocasiones, bastante controvertidas, sino que, además, se posiciona como un medio de comunicación al seleccionar las ocho noticias más importantes del día, según Musk.
Otro reto, pero nada que no podamos enfrentar.
Y una vez más, la polarización hizo mella en mi discurso. Imagino que como en el de todos hoy en día.
Claro, porque él está detrás de todo.
Palabras clave
Inteligencia artificial generativa, agenda mediática, Elon Musk, polarización, análisis de sentimiento, X, Grok.
Musk en la agenda mediática de X
La estrategia comunicativa de Musk no solo se basa en el conocimiento de los sistemas de recomendación, que favorecen la polarización, sino en la integración de herramientas como Grok, que refuerzan ciertas narrativas frente a otras, presentando una realidad a medida donde Trump y su administración o el proyecto Starlink suelen ser protagonistas.
La evolución de las plataformas de redes sociales ha dado paso a la integración de sistemas de IA generativa, como Grok en X, que facilitan la creación de contenido en tiempo real. Sin embargo, esta evolución ha generado preocupaciones en torno a la manipulación de la opinión pública y la propagación de información errónea, mediante el establecimiento de la agenda mediática en X que va más allá de las tendencias.
Elon Musk, como propietario de X, pretende establecer la agenda mediática, esa “Revolución del sentido común de la que hablaba Trump en su discurso inaugural”, y aprovecha para desautorizar en sus mensajes a los medios de comunicación tradicionales, para posicionarse no solo como el propietario de una red social, si no de un medio de comunicación que “no aplica censura”, basado en la última tecnología, que muchos consideran neutral.
En su narrativa, por ejemplo en relación a los medios, podría inferirse que Musk plantea la siguiente pregunta: A quien vas a creer ¿a un hombre hecho a sí mismo que habla de futuro y optimismo, de clavar la bandera de EEUU en Marte?¿Al que habla de libertad de expresión?¿O a los medios de comunicación tradicionales que en ocasiones se han visto involucrados en escándalos?
Aunque esta pregunta plantea un falso dilema, una falacia lógica que presenta dos opciones como si fueran las únicas disponibles, ignorando la posibilidad de alternativas intermedias o adicionales. En este caso, se reduce la elección a dos extremos: creer en “el hombre hecho a sí mismo, optimista y garante de la libertad de expresión” o en “los medios tradicionales corruptos y censores”, sin considerar que se puede tener una visión crítica hacia ambos o informarse desde múltiples fuentes confiables. En esta falacia se basa la narrativa de Musk en cuanto a los medios.
Un ejemplo de esta desacreditación de los medios tradicionales es la reciente avalancha de mensajes comparando el gesto de Elon Musk (en la imagen) con el saludo nazi, lo cual es una inferencia inductiva, es decir, existen probabilidades de que sea, pero no es del todo seguro. No hay certeza.

La captura muestra una publicación de Elon Musk en X (antes Twitter), en la que responde a las críticas de medios y usuarios sobre un gesto que realizó durante la ceremonia de investidura de Donald Trump como 47.º presidente de EE. UU. El gesto fue señalado por su supuesto parecido con el saludo nazi.
Musk explica que simplemente dijo «mi corazón está con ustedes» mientras movía la mano del pecho hacia el público y califica la cobertura mediática como un intento de cancelación. Además, sostiene que esto es un ejemplo más de la decadencia de los medios tradicionales.
En su publicación, Musk también comparte un tuit de la cuenta @amuse, que compara su gesto con uno similar realizado por el presidente francés Emmanuel Macron. La comparación sugiere que la reacción de los medios ha sido desproporcionada y sacada de contexto.
No sería sorprendente que Musk hubiera realizado el gesto con la intención de generar precisamente el impacto que ha causado: desviar la atención de la opinión pública desde los verdaderamente importante, es decir, su papel en el nuevo Departamento de Eficiencia Gubernamental, donde se va a “cargar” un 80% de los funcionarios del gobierno anterior (“He is going to do the same as he did with X” expuso orgulloso el presidente Trump); a lo escandaloso (el supuesto saludo nazi).
Aquí la idea es pasar de algo más complicado de comprender (el citado rol); a algo simple y muy visual (el supuesto saludo nazi).
-¡¿Pero es que nos estamos volviendo amebas?! Disculpad. Me estaba desahogando al estilo X.
Esta estrategia fue una constante en su discurso durante la inauguración, caracterizado por pocas palabras y una fuerte carga emocional, apelando directamente a las creencias y sesgos de la cultura estadounidense: su identidad. Y es que Musk (o la narrativa en torno a él) encarna el sueño americano: un hombre hecho a sí mismo, entusiasta de lo que hace, con valores familiares y que vela por su patria. Y es precisamente “ese hombre” el que ensalza el optimismo de los estadounidenses y proyecta un futuro en el que la bandera de EE. UU. ondea en Marte.
¿Quién no querría recibir un halago de alguien tan “self-made” como Musk?
En este contexto, Grok ha sido planteado como una herramienta de IA capaz de generar contenido informativo en X, estructurando temas de actualidad y sugiriendo una agenda mediática para los usuarios. Sin embargo, al igual que otros modelos de IA generativa, Grok no está exento de errores conocidos como “alucinaciones” o contenido sesgado durante el entrenamiento del algoritmo de Grok (no creo que de manera desinteresada).
-¡¿Conspiranoica?!
-Lo acepto. Le doy muchas vueltas a las cosas.
En este contexto, es fundamental cuestionar la objetividad de los “Public Sentiment”, o revisión del sentimiento generado en torno a una noticia, que a menudo simplifican las respuestas del público en categorías predefinidas y polarizadas, obviando los grises.
“Public Sentiment” en las respuestas de Grok
Uno de los elementos más controvertidos de Grok (bajo mi punto de vista, claro) es que interpreta el sentimiento general en torno a una noticia o afirmación a partir de lo que dicen publicaciones o cuentas que ofrecen dos puntos de vista opuestos. Esta aparente imparcialidad no deja de ser una generalización que además ofrece dos perspectivas contrapuestas, lo que nos impulsa a ver la realidad en blancos y negros. Además, sin valor estadístico: no hay una muestra significativa, solo comentarios escogidos aleatoriamente, probablemente de cuentas con muchas interacciones.
Interesante estrategia para mantenernos adictos a la polémica.
Un ejemplo interesante de este “Public Sentiment” es sobre la solución que Trump ofrece para el conflicto en Gaza, “Trump propone una “limpieza” de Gaza y urge a los países vecinos a aceptar a los palestinos”.
“Public Sentiment”, de Grok, proporciona análisis como el siguiente:
“On social media platforms like X, there’s a mix of reactions. Some users express shock and condemnation, viewing the proposal as a clear case of ethnic cleansing, while others support the idea, seeing it as a way to address the ongoing conflict.”
Los investigadores han enfrentado dificultades para acceder a datos para sus análisis, ya que herramientas como Google TAGs perdieron acceso a la API cuando Twitter pasó a llamarse X. ¡¿Eficiencia?! Además, obtener acceso como investigador resulta un proceso complicado. Como consecuencia, es necesario recurrir a alternativas como APIFY para la recolección de datos, ya que estrategias más avanzadas, que anteriormente lograban sortear estas restricciones, hoy en día tampoco funcionan.
En este contexto, preocupa que una plataforma bajo el control de Elon Musk, aliado de Donald Trump, influya en la percepción de las emociones predominantes sobre las políticas del gobierno estadounidense, lo que podría favorecer la manipulación y la desinformación.
Imagino que la intención de Musk es que Grok tenga una influencia en la opinión pública mucho mayor de lo que podemos prever. En este contexto, es fundamental que tanto investigadores como usuarios adoptemos una mirada crítica y evaluemos con detenimiento el origen de Grok y sus verdaderos objetivos. Que no son sólo crear imágenes raras o ayudarte a redactar mejor los textos, si no establecer un sentido común basado un algoritmo en manos de las personas más poderosas del mundo.
¿Crees que ese algoritmo no va a beneficiar a la narrativa que su dueño considere más oportuna?
Sobre todo, es clave desarrollar estrategias que ayuden a quienes aún no tienen claridad sobre el tema a comprender mejor su alcance e implicaciones. Precisamente, ese es el propósito de PinchaLaBurbuja.
Evaluación de fuentes y sesgos en la información generada por Grok
El análisis de los contenidos generados por Grok revela que la IA tiende a mezclar fuentes de información consolidadas, como CNN y Al Jazeera, con otras, como Independent Press, que incluyen contenidos relacionados con la imagen pública de figuras como Elon Musk, Trump o las grandes corporaciones tecnológicas. Esta combinación de fuentes introduce un sesgo que puede distorsionar la percepción pública y dificultar la labor de los investigadores que buscan analizar objetivamente los fenómenos sociales en X. Por ejemplo, la forma en que Grok selecciona y prioriza la información puede reflejar sesgos inherentes en su entrenamiento, favoreciendo ciertos puntos de vista sobre otros y limitando la diversidad de perspectivas.
-A ver, yo tampoco he hecho una investigación profunda. Igual luego me sorprendo.
El papel de Grok en la configuración de la agenda mediática de X plantea serias interrogantes sobre la objetividad y fiabilidad de la información generada por IA. Si bien la herramienta ofrece nuevas perspectivas sobre la opinión pública, la influencia de sus creadores debe ser considerada con cautela.
Es fundamental que tanto investigadores, como usuarios de X adopten un enfoque crítico al interactuar con contenidos generados por Grok, verificando fuentes y analizando el contexto en el que se presentan las noticias. La transparencia en el desarrollo y uso de estas herramientas es crucial para garantizar un entorno informativo más equilibrado y libre de manipulación.
Pero esto, es solo una opinión, la mía.
Cuestiona, contrasta, reflexiona y comenta.
Aquí estamos para pensar.
Un abrazo,
Itziar,

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